Estudiantes de Arqueología comparten los primeros desafíos y aprendizajes de la movilidad académica internacional
A comienzos de marzo, dos estudiantes de la Universidad Federal de Rio Grande iniciaron el semestre académico que cursarán en universidades extranjeras. Gabriel Calgaro y Murilo Barcelos fueron seleccionados a través del Programa ESCALA para realizar movilidad académica en la Universidad de la República (UDELAR), en Uruguay, y en la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), en Argentina, respectivamente. Actualmente, la iniciativa ESCALA se consolida como una de las principales oportunidades de movilidad académica para los estudiantes de la FURG.
En sus primeros días fuera del país, los estudiantes comienzan un proceso de adaptación a la rutina y al idioma, viviendo las experiencias típicas del intercambio. En relatos compartidos con REINTER, cuentan cómo ha sido este proceso desde su llegada.
Para comenzar con mayor confianza, Gabriel decidió llegar unos días antes del inicio de clases para conocer y adaptarse a la ciudad de Montevideo. En sus primeros días en la UDELAR, destaca el contacto con diferentes culturas como uno de los aspectos positivos. “Actualmente vivo con un argentino, un francés y un español, y solo dentro de casa ya existe un gran intercambio de costumbres y formas de vida. Además, en estos días conocí personas de varios países como Finlandia, Italia, México, Chile, España, Francia, Rusia y Alemania, lo que ha sido muy enriquecedor”, comenta.

Gabriel y compañeros de intercambio en la Universidad de la República
También comenta sobre el desafío del idioma, una de las principales preocupaciones de los estudiantes. “En cuanto al español, pensé que sería más fácil al principio, pero el español que se habla en Uruguay es diferente del que normalmente aprendemos, así que tuve que adaptarme a algunas cosas, como el uso de ‘ll’ con sonido de ‘sh’ y otras pequeñas diferencias.”
A pesar de la poca familiaridad inicial con los fonemas en la práctica cotidiana, Gabriel destaca la evolución diaria como fundamental: “Aun así, es muy motivador ver que cada día entiendo más y puedo comunicarme mejor.”
Murilo, por su parte, se incorporó a la movilidad para participar en proyectos de extensión del Instituto de Geo-Historia de la UNNE y desarrollar investigaciones en Historia Colonial y Arqueología Regional. Con menos de un mes en Resistencia, capital de la provincia del Chaco, señala que el intercambio ya le ha permitido vivir experiencias culturales con estudiantes de diversos países.

Murilo y compañeros de intercambio en un monumento de la ciudad de Resistencia
Murilo explica que, al ser una universidad multicampus, presente en Resistencia y Corrientes, la UNNE favorece aún más el intercambio entre estudiantes de Uruguay, Paraguay, España, Italia, México, Colombia y Brasil.

Murilo y su tutora en la Universidad Nacional del Nordeste, profesora Maria Laura Salinas
También destaca el carácter acogedor de la universidad, similar al de la FURG. “Más allá de los intercambios académicos o científicos, el programa promueve el intercambio cultural, que quizás sea el mayor legado”, afirma.
Al participar en el Programa ESCALA, los estudiantes no solo amplían su formación académica, sino que también desarrollan habilidades interculturales, autonomía y nuevas perspectivas del mundo. Además, fortalecen los vínculos institucionales entre las universidades participantes, contribuyendo a la construcción de redes internacionales de enseñanza, investigación y extensión.